el Ejercicio

Dormir ha dejado de practicarse en las horas opuestas a las de la vigilia. Los amantes duermen a cualquier hora. Dormir ha cambiado de sentido, al mismo tiempo. Es así que una amante dice corrientemente a su amante, "yo te duermo".
Dormir tiene prioridad sobre muchas otras actividades. Se le llama muchas veces "el ejercicio de la pereza total, la suprema delicia" 

        (Sseu Tchouan. El libro de la pereza, China, Edad de la gloria)

Monique Wittig-Sande Zeig

Comentarios

Entradas populares