La ante-morada

"Todo estaba a la espera de la Nada y la Nada precedía a la espera."

"Excuyente, la consonante protege la ilegibilidad del Nombre: permanece aislada. Nuestra alma es nido de vocales. Un pájaro está en el origen de la lectura infinita del mundo" decía él, de nuevo.
No se va de lo sagrado a lo profano; sino de lo profano a lo sagrado.
Como se va de un silencio poblado de palabras a un silencio devuelto a su ausencia inicial.

La ante-morada tal vez sea vocablo en potencia.

El entredicho defiende el horizonte.


Edmond Jabes. El pequeño libro de la subversión fuera de sospecha.

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